Dios egipcio del embalsamamiento y de los sacerdotes embalsamadores, así como guardián de las necrópolis. Su nombre en egipcio es Anpu.
Representado como un chacal negro u hombre con cabeza de chacal, en el primer caso se suele representar descansando sobre un cofre, que guarda los secretos de la momificación, con sus patas delanteras extendidas y la cola cayendo hacia el suelo Entre sus atributos destacamos un collar, en forma de venda de color rojo, que le rodea y cruza el cuello (en su forma de cánido).
En los primeros tiempos, los textos religiosos no le dotan de progenitores y, posteriormente, no queda claro su genealogía.
La explicación de cuál puede ser el motivo por el que los antiguos egipcios tomaron a este dios desde sus tiempos más antiguos, como guardián de las necrópolis, puede encontrarse en las vivencias cotidianas de estas gentes que observaban cómo los perros del desierto desenterraban a los muertos para procurarse alimento, entendiéndolo como el dios que acude a llevarse al fallecido a la otra vida.
En cuanto a su faceta como dios de los sacerdotes embalsamadores se debe a que fue él quien embalsamó, junto con Isis y Neftis, el cuerpo de Osiris después de recomponerlo con los 14 trozos en los que había sido dividido por su hermano Seth (que lo asesinó por envidia) para que Isis lo devolviera a la vida. Esta momificación es la primera que se conoce y a Anubis se le otorgó ése título.
Es este dios el encargado de llevar a cabo el ritual de "Apertura de los Ojos y de la Boca" del difunto.